LOS JUEGOS
El truco es la aritmética retozona del argentino. El mus, el cálculo barullero del vasco. El póker, el álgebra superior de los tahúres. El bridge, la matemática universal del silencio. Cada quien a lo suyo. A sus agachadas, desplantes, bluffs y compromisos. Y en un nivel más alto, cada quien a las herencias temperamentales, a las secretas fiebres de la ganancia, a los estilos educados de la emulación…
Juan Filloy (1894-2000)
LOS AMIGOS
El truco es un contrapunto de arrogancias, desafíos y defensas, discutido entre pullas y mentiras, entre dudas y carcajadas. El naipe es el juguete que orienta esa ida y vuelta y la picardía dirige el juego. Lo que se oye es mentira, y lo que se vé, sólo la mitad es cierto.
Lo que si es verdadero, que sólo se puede participar cuando hay amistad. No se sientan para entretenerse personas con rabia, dolor o angustia.
La guitarra, los cantores y poetas confluyen en un mismo punto en la historia que quiero contarles.
La memoria se estira, bucea en nosotros y atrapa instantes de nuestro trayecto en la vida.
Por eso es bueno recordar. Hoy, a una persona que fue artista, músico, cantor y sobre todo, buen amigo: Pedro Ernesto Medina.
Incansable intérprete de temas sureros, milongas, valsecitos, en todas las reuniones amenizaba con su guitarra la reunión.
Con cuántos de estos amigos habrá compartido tardecitas y noches, con buen vino, guitarreada y trucos.
Rubén Fresino, Cacho Beherens, Luis Alcoba, Tito Trejo, Palé Miguenz…. y tantos otros, que podríamos enumerar, y a los que pedimos disculpas.
Como profesionales actuaron con Oscar Bustos en el Café Tortoni.
Actuó con Arrieta, José Rivero (el guitarrista de Nelly Omar) Nery Fantino, Abel Pozo, Negro Colombo, Rudy Galleoti….
Con Oscar Silva y Rubén Fresino (hijo) tocaban la guitarra.
Un bandoneonísta que tocó con él fue el Sr. Avalos y cantaba Giordano.
Fue a cantar, invitado por Silvio Soldán a Escobar.
Con Lilo Obera y Avalos (foto) tocaron en El viejo Almacén (de Edmundo Rivero) y en Taconeando (de Beba Bidart)
EL POETA
Ganó el primer premio como artista local en el certamen El Cuento Ilustrado, en el año 1985
Cuidaba sus manos ásperas de pintor (su oficio) para deslizarlas por las cuerdas de una nueva melodía o fraguar las líneas escurridizas de un valsecito o un tango.
Muchísimas obras quedaron registradas en SADAIC. Su arte, su ilusión, sus proyectos aun sueñan en los versos dormidos.
EL RECUERDO
Dos damas en su historia aún reclaman su presencia. Sarita, su compañera y la guitarra criolla, su amante. Presencia muda en los primeros tiempos, recostada sobre la cama, cobró vida y sonido en las manos de Mariano.
Sus cartas, sus dados estarán siempre entre los tesoros de un mago.
Pedro Ernesto Medina será una canción, un relato, un mazo de cartas, un cuento, una noche que abrió surcos en el alma en la memoria de los que lo conocieron.
Anita Pfannkuche
Foto 1: MEDINA, OBERA Y AVALOS
Foto 2: JULIA PRILUTZKY FARNY entregando el premio


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